Ya nadie hace blogs
¿Para qué hacerlos si nadie lee nada de más de cinco palabras?
¿Para qué hacerlos si existen tumblr, instagram, facebook, twitter y demás redes sociales?
La respuesta es sencilla. Para nada. No sirven para absolutamente nada. Ni los blogs ni las redes sociales te ayudan a crecer como individuo, a pensar de forma individual o crítica. Frivolidad, dicen los defensores de facebook, nada más que entretenimiento. Noticias sobre defunciones o la metedura de pata de algún político. Ira, organización social, también defienden, para luchar contra las injusticias del sistema. Indignación colectiva contra los abusos de los poderosos. Rabietas e insultos anónimos contra los impunes. Nada. Ni lo uno ni los otros. No sirve de nada hacer un blog. La opinión que lees es igual de poco válida que la tuya. Los comentarios de apoyo al pobre desgraciado maltratado por la justicia, a las víctimas de cualquier maldad, al pueblo sometido por una dictadura o embargado por la corrupción de sus dirigentes no llevan a ningún sitio.
Nada. Esto no sirve para nada, pero aún así se hace por hacer algo.
¿Para qué hacerlos si nadie lee nada de más de cinco palabras?
¿Para qué hacerlos si existen tumblr, instagram, facebook, twitter y demás redes sociales?
La respuesta es sencilla. Para nada. No sirven para absolutamente nada. Ni los blogs ni las redes sociales te ayudan a crecer como individuo, a pensar de forma individual o crítica. Frivolidad, dicen los defensores de facebook, nada más que entretenimiento. Noticias sobre defunciones o la metedura de pata de algún político. Ira, organización social, también defienden, para luchar contra las injusticias del sistema. Indignación colectiva contra los abusos de los poderosos. Rabietas e insultos anónimos contra los impunes. Nada. Ni lo uno ni los otros. No sirve de nada hacer un blog. La opinión que lees es igual de poco válida que la tuya. Los comentarios de apoyo al pobre desgraciado maltratado por la justicia, a las víctimas de cualquier maldad, al pueblo sometido por una dictadura o embargado por la corrupción de sus dirigentes no llevan a ningún sitio.
Nada. Esto no sirve para nada, pero aún así se hace por hacer algo.